La política que desencadena el sistema de Windows ha estado centrado en una actualización agresiva plenamente novedosa la cual hace hincapié en que se proceda la instalación de Windows 10 en una gran cantidad de ordenadores con Windows 7 y 8.1, de modo de asegurar que los equipos en su totalidad se encuentren plenamente actualizados sin tener el permiso del usuario, respectivamente. Y no solo se queda en ello, sino que el proceso de renovación de sistema operativo se iniciará automáticamente sin preaviso.

Anteriormente, los ordenadores con sistema Windows 7 y 8.1 ocultaban con doble sentido una especie de descarga, simulando una invitación al usuario a formar parte de la nueva actualización de Windows 10, siempre prevaleciendo todos los aspectos que tenía a su favor. Pero hoy día, no esconde ninguna especie de aviso que indique la actualización, simplemente se iniciará y empezará a transformar los cambios, inmediatamente. Ya son muchos los usuarios que han determinado esta modificación Windows en sus ordenadores, asegurando que se ven afectados por la descarga directa sin notificación, ni permisos.

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Cambios sin autorización, denotan inseguridad tecnológica…

Estos cambios empezaron a mostrarse desde inicios de este año, mostrando de una vez las características de Windows 10 en ordenadores que contaban con versiones anteriores de Microsoft. Muchos aún no se han dado cuenta de este proceso de actualización debido a que de fábrica, esta versión incluye parches de seguridad que probablemente a muchos no les parezca algo fuera de lugar.

La empresa mayoritaria de Microsoft, el año pasado comentó que la configuración iniciada por parte de Windows Update puede provocar por sí solo, la actualización automática de las versiones novedosas del sistema operativo, pero solicitando los permisos necesarios para confirmar la instalación.

Windows3D_1920x1200No obstante, desde ya se aprecia cómo se descarga y se instala sin ningún tipo de autorización, siendo para muchos usuarios una falta de seguridad y aprovechamiento de las decisiones. Lo bueno de todo, es que después de aplicado el cambio, tienes 30 días para regresar al sistema convencional, ya sea Windows 7 u 8.1 o el que hayas tenido previamente.

 

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