Conforme creció el tamaño de los equipos iPhone (al igual que sus pantallas), se le agregaron más implementos a su procesador para reproducir con mayor nitidez las imágenes, se mejoró y se ampliaron las opciones de la cámara, se mejoró el desempeño del equipo en velocidad, la conexión a internet se agilizó, se incrementó el consumo de batería en todas las implementaciones y añadiduras, se agregaron mayores medidas de seguridad a los equipos.

iPhone e iPad

iPhone e iPad

Se renovaron cada vez más los equipos y se les dio un ánimo para que la gente aceptase cambiar sus equipos, eso no tienen nada de extraño. Por una parte se busca reinventar la experiencia del teléfono móvil a niveles nunca antes vistos; pero otro campo cercano a él – específicamente entre las computadoras y los celulares – existe otro dispositivo, el iPad. Este aparato posee capacidades intermedias entre ambos por su oferta de aplicaciones, por su uso práctico para procesadores de textos, por su desenvolvimiento en tareas que una laptop tradicional haría y que éste, realiza sin mayor complicación. En ese sentido, desplaza la funcionalidad promedio de los equipos más espaciosos y costosos para efectuar sus tareas primordiales, al igual que sus otros usos como lector de textos, navegador, reproductor de música, consola de juegos de toda gama, etcétera.

Las funciones de cada aparato estarían iguales excepto por una parte; cada vez se introducen más funcionalidades en los celulares como editores de textos, juegos con gráficos más desarrollados, conexiones a internet más ágiles y mayor conexión con otros dispositivos a modo de control remoto y eje. Si sumamos la facilidad de un movil de contar con internet móvil, el iPad tendría casi todas esas ventajas excepto el tamaño ergonómico compacto y la disponibilidad de internet (a menos que se establezca en un plan). Los nuevos modelos de iPhone podrán hacer más cosas, y los iPads se quedan sin novedades cada año.