A falta del anuncio oficial del Nintendo NX, lo más destacado de Nintendo en la E3 2016 fue la presentación oficial de Zelda: Breath of the Wild, el juego más esperado de Nintendo en todo el periodo del Wii U.

En lo que pudimos ver en el E3 sobre la nueva aventura de Link, el juego estará en un mundo abierto bastante colorido y vivo, lo cual es lo más destacado del juego, ya que aunque en las entregas anteriores de la zaga podíamos caminar por el mapa a nuestro placer, este es el primero que en realidad se desarrolla en un mundo abierto.

Si a nivel de diseño está muy bien, ¿qué pasa con la parte técnica del juego? ¿El hardware de la Wii U puede con un juego tan grande? El equipo de Digital Foundry ha revelado, que incluso con todas las limitaciones de la consola, el juego se corre bastante bien al sacar el máximo provecho de la consola de Nintendo.

En Breath of the Wild nos podemos encontrar con una gran variedad de efectos técnicos modernos como un mundo vivo, interactivo, con físicas, partículas, etc… pero con la pequeña limitación en el framerate. Este es de 30 cuadros por segundo, aunque hay algunas partes o acciones que provocan que ese número caiga, como cuando entramos en combate con algún enemigo o cuando el fuego comienza a propagarse por el campo.

El equipo de Digital Foundry también quiso recalcar que hacer un juego de mundo abierto en una consola de Nintendo es algo bastante difícil por las limitaciones enormes en la potencia del CPU, aunque el juego se mueve bastante bien a pesar de no ser la versión final, por lo que aún podemos encontrarnos algunas mejoras en la versión definitiva del juego.