Gran cantidad de empresas de aviación han invertido en investigación para llevar turistas al espacio, pero Virgin Galactic ha sido la única que ha enfocado todos sus esfuerzos para hacerlo realidad, inclusive realizando una preventa desde 2013 de asientos en sus primeros vuelos a un precio de 250.000 dólares, donde ya están alrededor de 800 personas enlistadas y a la espera de vivir la oportunidad de volar en el espacio.

Virgin Galactic recibe licencia para volar al espacio

La compañía que encabeza Sir Richard Branson, tenía pensado arrancar con los primeros vuelos a finales del año 2014, pero un accidente trágicamente retrasó todos los planes y permisos necesarios para emprender sus vuelos de una manera comercial. Pero ahora, después de haber pasado por meses de pruebas, la FAA le ha otorgado a Virgin Galactic la licencia de operador para llevar turistas al espacio.

Aunque el permiso haya sido otorgado, aún faltan muchas pruebas por realizar para brindar seguridad total a sus usuarios y no hay una fecha definida para el despegue del primer vuelo comercial tripulado al espacio.

Esta licencia que fue otorgada por la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA), le concede a Virgin Galactic arrancar, en cuanto cumpla con sus estándares de seguridad, con su programa de turismo espacial que se planteó hace 3 años en su nave VSS Unity, conocida también como SpaceShipTwo, la cual será utilizada por tiempo indefinido aún, para realizar los vuelos correspondientes.

Contrario a lo que la mayoría cree, Virgin Galactic ofrecerá una experiencia que no será enteramente en el espacio sideral, se trata más bien de un vuelo a velocidad Mach 1,4 a una altura de entre 80 y 100 kilómetros, algo así como 330 mil pies de altura, mejor dicho, dentro de los límites del espacio exterior, lo que también incluye el entrenamiento previo al despegue, sin embargo, sigue siendo una experiencia única para cualquier tripulante, es por esto que han llamado la atención de millonarios de todo el mundo.

Después del accidente Virgin Galactic ha querido tomarse las cosas con calma y realizar un sinfín de pruebas para garantizar que la seguridad de los pasajeros sea de óptimas condiciones.