El impacto del coronavirus en la cadena de suministro global, es solo una de las muchas preocupaciones respecto a este virus. Diariamente los informes sobre cómo el COVID-19 está interrumpiendo los procesos de fabricación en todo el mundo, son cada vez más alarmantes.

Sin embargo, los especialistas en economía indican que lo peor está por venir. Se prevé que el mayor impacto del coronavirus en la cadena de suministro a nivel mundial, ocurrirá a mediados de marzo.

El impacto del coronavirus se verá reflejado en el suministro de piezas

Evidentemente durante el mes de marzo se celebra el Año Chino, lo que significa una mayor demanda de productos. De hecho, se cree que miles de empresas se verán obligadas a reducir o cerrar temporalmente sus plantas de ensamblaje y fabricación, tanto en Europa, como en los Estados Unidos.

Impacto del coravirus en la cadena de suministro

Sin embargo, las empresas más vulnerables serán aquellas que dependen en gran parte o exclusivamente de fábricas en China para piezas o materiales. No hay que olvidar que muchas de ellas apostaron por la reducción de costes en la cadena de suministros.

Como resultado, cada vez que hay una interrupción en la cadena de suministros, la fabricación se detiene rápidamente debido a la falta de piezas. Además, muchas de estas empresas internacionales no tienen idea de cuál es su exposición real al riesgo de lo que sucede en Asia.

Es decir, muy pocas seguramente conocen la ubicación de las empresas que envían piezas a sus proveedores directos.

Los plazos de entrega también se verán afectados

Este es otro impacto del COVID-19 que podría tener graves repercusiones. Por ejemplo, el envío de productos por mar a los Estados Unidos o Europa, tarda en promedio 30 días.

Por lo tanto, si las plantas chinas dejan de fabricar, los plazos de entrega se verán claramente afectados. Como resultado, se prevé que habrá un incremento en los cierres temporales de muchas empresas que se dedican al ensamblaje y la fabricación, muy probablemente a mediados de marzo.

Las grandes marcas se están viendo afectadas

De hecho, algunos de los más importantes fabricantes ya han tenido que reducir la producción en sus plantas fuera de China. Por ejemplo, Fiat Chrysler Automobiles, ya ha detenido temporalmente la producción en una de sus fábricas de automóviles en Serbia.

El fabricante argumentó que simplemente no pudo obtener piezas de China para continuar con su producción. Algo similar sucede con Hyundai, el fabricante surcoreano que igualmente ha decidido suspender las operaciones en una de sus líneas de producción en sus plantas de Corea.

El problema, nuevamente, la falta de piezas como resultado del coronavirus en China.

El impacto del coronavirus en la tecnología

Por su parte, el desafío es también significativo para la industria tecnológica. De hecho, a mediados de febrero, Apple anunciaba que sus ganancias trimestrales estarían por debajo de sus expectativas.

La compañía atribuyó las causas, por un lado, a una oferta mundial limitada de iPhones, y también a una caída significativa de la demanda en China. Por supuesto, otras empresas tecnológicas, para las que el mercado chino tiene gran valor, igualmente experimentarán afectaciones.

Problemas en la calidad de los productos

Además, la llegada del Año Nuevo Chino representa un período especialmente peligroso para los importadores. Es decir, antes de que comience esta festividad, muchos proveedores se ven presionados para completar sus producciones y enviar los productos.

Como resultado, a menudo la calidad se pasa por alto completamente. Y luego, cuando finaliza el Año Nuevo Chino, hay nuevos trabajadores y por lo tanto la calidad es inconsistente durante meses.

Si a todo ello se le agrega el impacto del coronavirus, el escenario se vuelve realmente complejo. Los motivos son claros:

  • Los proveedores chinos están escasos de personal y tiene mucha presión para ponerse al día con los retrasos en la producción.
  • Además, muchas personas no han regresado a trabajar. En consecuencia, las empresas han tenido que contratar trabajadores para cumplir con la producción, pero sin tener tiempo para capacitarlos.
  • También sucede que muchos ingenieros y gerentes clave, con grandes sueldos no pueden estar en las fábricas.
  • Incluso, los socios comerciales es probable que no quieran volar a China para supervisare la calidad.

Lo más lamentable de todo esto, es que en realidad no hay mucho que se pueda hacer para reducir los problemas de calidad.

Incluso los puertos se ven afectados por el coronavirus

Adicionalmente, la creciente epidemia del COVID-19, ya ha afectado a los puertos a nivel mundial. En el Puerto de Rotterdam esto ya es más que evidente.

Es decir, según se informa, la cantidad de salidas desde los puertos chinos se ha reducido en un 20% en las últimas semanas. Además, la actividad portuaria en Francia se ha desacelerado y podría experimentar un descenso del 30%.

Del mismo modo, el coronavirus también impactará los puertos en los Estados Unidos, un efecto que de hecho ya se incluye en los análisis financieros.

Por lo tanto, es un hecho que la cadena de suministro global está siendo afectada gravemente por el coronavirus. Los especialistas consideran que debemos prepararnos para un impacto importante en la fabricación en todo el mundo, algo que podría prolongarse por varios meses.